28/09/2009; 22:09
Cuando la ciudad duerme me gusta contemplar la quietud de sus ventanas, mil luces ocultan mil historias. Las que durante el día fueron un susurro, ahora son ya verdad o confidencia. Las que quedaron para luego, por las prisas de las horas, se hacen al fin presente como por encanto o como maldición. Las que nunca llegan a despertarse, son esas… las luces solitarias que se apagan poco a poco…

