RSS

¿Quién se salvará?

21 Nov

Buenos días Canarias:

 

¿Están las cosas como para ponerse apocalíptico?

 

La verdad es que no sé qué decirles, últimamente no hay conversación que no derive o no termine con un “la cosa está muy mal” o algo por el estilo.

 

Lo cierto es que cada día parece que en vez de amainar la tormenta, nos empeñamos en echar más leña al fuego. La famosa crisis comienza a ser obscena y mostrar sus obscenidades. Me explicaré:

 

Hace unos días los presidentes de las tres grades compañías de automóviles norteamericanas se presentaron en el senado norteamericano a suplicar una intervención salvadora para sus empresas. Un senador se levantó y les preguntó a los tres, cuál de ellos no había viajado a Washington en su Jet privado. Los tres guardaron silencio. El senador les dijo: “Ven como es indigno que les ayudemos”.

 

Otro ejemplo,  en plena recesión europea, la discusión en Ginebra no ha sido como paliar los efectos de esta crisis en los más desfavorecidos, no en cuanto invertir en ayuda al desarrollo en las zonas empobrecidas del planeta, no en cómo garantizar cauces de educación universal y erradicación de la pobreza con el fin de paliar la violencia globalizada que vivimos, no, nada de eso, en Ginebra andamos con torres de babel y cúpulas de Barceló.

 

Más cerca, y ahora que llegan las navidades, la discusión municipal no es en cómo hacer llegar comida y algo de esperanza a los excluidos, a las familias que pasan dificultades, a los inmigrantes sin esperanza, a los enfermos, a los parados, a los sin techo… No la discusión es si se ha prevaricado con el árbol de navidad que se iluminará para nuestra vergüenza en plena plaza de Santa Ana con una pila de hidrógeno.

 

Ustedes me perdonarán, pero me parece muy obsceno todo esto. Creo que el apocalipsis de los buenos tiempo ha llevado, creo que es necesario que dejemos de hablar de otro mundo posible y que lo empecemos a construir. Si los que nos dirigen no quieren, tendremos que ganar la calle, modificar sus planes y empezar una autentica revolución.

 

No me apetece seguir oyendo que no pasa nada, que todo debe seguir igual, porque mientras gastan los recursos que quedan en cumbres, comisiones de seguimientos, y gabinetes de expertos,  los que tenían hambre siguen muriendo, los que andaban desnudos siguen a la intemperie,  los que se veían obligados a emigrar siguen quedándose entre frontera y frontera, los que fueron hechos presos por defender la justicia siguen sin libertad; lo que pasa es que cada día son y serán más…

   

Hoy se nos invita a hacer un juicio sobre nuestro mundo, ojala el veredicto no sea culpable y estemos a tiempo aún de salvarlo.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en noviembre 21, 2008 en Margullando en la realidad

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: