RSS

¿Qué nos está pasando?

23 Nov

 

Posiblemente sea un alzhéimer social, una especie de pesadilla que nos aturde los sentidos e impide que veamos con claridad, aunque todos los focos nos indiquen el camino.

 Qué nos está pasando, para que sigamos prefiriendo la mentira a la verdad, los intereses a los principios, la barbarie a la fe en el ser humano, la angustia a la esperanza, los vetos a la justicia… ¿Qué nos está pasado?

 Cómo enseñar historia a las nuevas generaciones sin sonrojarnos. Cómo explicarles los errores del pasado, cuando seguimos reproduciéndolos. Cómo explicarles que la ONU es un teatro, una mentira; que los derechos humanos son una entelequia, el discurso de mentiras disfrazadas de bondad de unos pocos para ellos mismos. Cómo explicarles que los campos de concentración siguen existiendo a pesar de todo. Cómo hablarles de progreso si siguen contemplado barrios, ciudades, países, continentes donde la exclusión, la pobreza, el hambre, las enfermedades, la falta de las más elementales libertades, la injusticia, la falta de dignidad, las guerras… siguen siendo el presente y el futuro de tantos y tantos seres humanos.

 Qué nos está pasando, para que un joven sea capaz de decir: “mientras no me pase a mí” y desconecte del mundo exterior hasta que aporreen su puerta. Qué nos está ocurriendo para que un gobernante sea capaz de decir: “mientras no tengamos información” y desconecte del mundo hasta que alguien aporree su puerta o haga tambalear sus cimientos.

 Qué es lo que hemos hecho, para que ya nada valga, para que la dignidad no tenga precio y la ignominia cotice en bolsa. Para que los ladrones de guante blanco y los verdugos a cara descubierta campen a sus anchas, mientras los pobres se mueren de asco rescatando déficit ajenos y los muertos no hablen, pero nos sigan interrogando.

Anuncios
 

Etiquetas: , ,

2 Respuestas a “¿Qué nos está pasando?

  1. María

    noviembre 24, 2010 at 2:03 am

    Nos pasa que estamos podridos, querido amigo. Hasta la médula. Y moriremos ahogados en nuestro afán de no respirar nuestro propio hedor, si antes no morimos antes envenenados por él.

    (Me encantaría reproducir este post en el blog de Especialista en igualdad, si me lo permites)

    Un abrazo.

     
  2. Helio

    noviembre 24, 2010 at 10:41 am

    María no tienes que pedirme permiso, lo mío es tuyo. Como estas? Un beso grande.

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: