RSS

Archivo de la categoría: Brevedades

Alergias primaverales

Apareció por la esquina de la calle. No más verla, re­cordó que seguía siendo primavera. La miró con discreción, la distancia que les separaba se lo permitió en varias ocasiones. Así pudo contemplar con qué alegría se movía su traje estam­pado de fondo rojizo, dejando patente una silueta firme y es­belta que interpretaba sinfonías a cada paso. A medida que se acercaba se adivinaron unos ojos azul mar, que miraban, aquí y allí, con la sutileza del vuelo de las mariposas. Su cabello rubio bailaba al son de la música que sonaba en su mp4.

Sólo faltaba el olor, porque lo del tacto, ni pensarlo. Mantuvo la dignidad, el ritmo y la dirección de sus pasos. Cuando estuvo a su altura, hizo una profunda inspiración tra­tando de captar el aroma de su perfume, o tal vez, así le pareció en los primeros acordes, un agradable y suave aroma a gel de baño mezclado con crema hidratante. Casi sin darse cuenta cerró los ojos mientras terminaba de captar toda su esencia.

Cuando pudo abrirlos, buscó con la mirada a la chica. Huía despavorida a refugiarse en un cajero automático. A él , mientras tanto, dos transeúntes que pasaban le ayudaban a sa­carse el vestido de la nariz.

Portada11034280_1032016300161756_611774051706706994_n

 
Deja un comentario

Publicado por en marzo 20, 2015 en Brevedades, Microrrelatos

 

Etiquetas: ,

WhatsApp

imagesNPTI21J5    No discutían ya, ni buscaban excusas para entender, que todo había muerto. Los silencios, no se hacían tan incómodos, y las horas muertas se compartían sin problema. De vez en cuando un emoticón, un mensaje compartido. Cuando tocaba hacer el amor —como ya no fuman—, él se dormía de inmediato.  Ella desbloqueaba su móvil por ver si había algo por ahí, que mereciera la pena.

Lo dejaron una noche que el servicio de WhatsApp se cayó.

 
Deja un comentario

Publicado por en febrero 23, 2014 en Brevedades, Microrrelatos

 

Etiquetas: ,

Crítica literaria

La crítica fue clara:Literaria

“…sus textos ubicuamente tratados, transcienden cánones posmodernos. Los avezados lectores se sienten ya cómodos, impelidos a escapar a los envolventes mundos personales de introspección y sugerencia de los personajes elípticos que el autor esboza en sus propias gratificaciones absolutamente libérrimas, permitiendo el acceso onírico a la volición de alcanzar estados de transformación puramente sugeridos, inofensivos o verdaderamente radicales y perturbadores. La reunión de reflejos y simulaciones impuesta por un modelo cultural o una panorámica eficazmente artificiosa y coercitiva, que revela en los personajes de sus cuentos una profunda dimensión de soledad e impotencia que puede alcanzar al desgarramiento, la esquizofrenia o a un desaforado ejercicio de la fantasía, el cual, una vez ejecutado, cancela la posibilidad de todo regreso”.

Nunca supe si dejó de escribir por exceso de ego, o por aburrimiento.

 
1 comentario

Publicado por en febrero 16, 2014 en Brevedades, Microrrelatos

 

Etiquetas:

Canción triste de un murguero

 603989_568473936515469_1224946169_n

Eligieron una cara triste de payaso, por lo de la crisis. Subieron los penúltimos al escenario. Cantaron, con más fuerza que nunca, las letras acunadas tantos meses. Se clasificaron para la final. A la mañana siguiente, mientras leía la letra pequeña del embargo, lloró purpurina plateada.

 
Deja un comentario

Publicado por en febrero 12, 2014 en Brevedades, Microrrelatos

 

Etiquetas: , ,

BREVEDADES, DE HELIO AYALA. Crítica de María José Vidal Prado.

María JoséHace ochenta años, escritores como Orwell o Huxley profetizaron el horror futuro. Ahora, ese futuro es nuestro presente. Un presente roto, fragmentado, como se retrata en Brevedades, del escritor canario Helio Ayala Díaz.

La extensión de los microrrelatos de Brevedades varía desde la microficción hiperbreve hasta el cuento corto, pasando por microrrelatos de extensión media. Pero todos ellos pueden leerse, como diría Poe, “at one sitting”.

Mientras para algunos críticos la brevedad del microrrelato tendría una explicación sociológica, como género propio de una época convulsa, rápida, consumista y fragmentada, para otros, como Augusto Monterroso, prevalece el criterio estilístico. Para Monterroso, a mayor brevedad, mayor exigencia: “el escritor de brevedades nada anhela más en el mundo que escribir interminablemente largos textos, largos textos en que la imaginación no tenga que trabajar.”

Cuanto menor es el número de palabras de un relato, mayor debe ser su precisión. Helio Ayala demuestra el acertado dominio del lenguaje que logra, en algunos de sus cuentos, donde ni sobran ni faltan elementos: “La arrancadilla”, “Síndrome de Estocolmo”, “Casanova”, “Todo incluido” son algunos ejemplos de su rigor, un rigor lingüístico que llama a un lector inteligente y activo que complete en su lectura la extensión personal, espacial y temporal de la anécdota comprimida en estas historias que saltan como chispazos.

PortadaLos primeros relatos de Brevedades son metaliterarios, es decir, centrados en el propio acto de escribir o leer, en el propio proceso de emisión y recepción del texto. Los temas predominantes en los demás relatos están relacionados con las nuevas tecnologías, la frialdad de las relaciones humanas y la soledad. Ahí es donde el recuerdo de los imperfectos futuros perfectos imaginados por Orwell o Huxley hace acto de presencia. Una curiosa característica de estos relatos de Helio Ayala Díaz es la existencia de un trasvase entre el mundo de las personas y el de los objetos. Las personas adquieren características de productos para el consumo, como sucede en “Amor hipocondriaco”; a veces, se asemejan a los ordenadores, como en el hiperbreve “Sin batería”. Y, como si añoraran los sentimientos que los humanos han perdido, en algunos de estos cuentos son los objetos los que llegan a sentir emociones: por ejemplo, el amor y la nostalgia, en “Historia de una silla” o “¿Estudias o trabajas?”

Al ser el microrrelato un género proteico, es decir, alimentado de y relacionado con los demás géneros literarios, encontramos en Brevedades textos verdaderamente poéticos, como “Puentes de silencio”; otros esencialmente narrativos, como “La Hermandad de las Tres Caídas”; otros que se construyen a partir de refranes o frases hechas que cobran significado literal, próximos a la greguería; otros, en fin, vecinos del ensayo, la reflexión o el humor.

Entre las técnicas narrativas usadas por el autor, llama la atención el uso ambiguo de la tercera persona verbal (la no-persona), relacionado con el tema ya mencionado de la impersonalidad del mundo actual, cuya falta de definición nos conduce hacia un final sorprendente donde esa identidad desconocida se revela bruscamente, como en “Tacón y terciopelo”. En otros relatos, como en “Cuando solo me quede el olvido”, la técnica de Ayala es el cambio de perspectiva, de primera a tercera persona, para expresar la desintegración del yo. Dentro de este manejo magistral de las personas del verbo, destacaría también el relato “Bon voyage”, diálogo en el que se suprime el texto de uno de los interlocutores, y que se convierte en un fiel retrato de la soledad.

Retrato de una sociedad ya imaginada, ahora presente, que leemos con la esperanza de que mejore a partir de la mirada crítica, de la toma de conciencia. Esperanza también de que el autor nos ofrezca nuevos relatos en los que alcance su completa madurez.

Brevedades llama a la concisión y a la participación del lector en la construcción del texto. Para no traicionar el espíritu de estas microficciones, no me extenderé más en el comentario de la obra del grancanario Helio Ayala Díaz. Queda invitado el lector a descubrirlos.

Mª José Vidal Prado

Dónde adquirir Brevedades.

 
Deja un comentario

Publicado por en diciembre 16, 2013 en Brevedades

 

Etiquetas: ,

Y fueron felices, o eso dicen

Blancanieves tuvo que huir, por bella,  a servir en una casa. Trabajó como una enana hasta que la envenenaron. Cuentan que la resucitó el beso de un príncipe del que nunca más se supo cómo la trató.

Cenicienta fue maltratada por sus hermanastras, luego cayó en manos de un príncipe fetichista que no sabemos que hizo con ella.

Bestia secuestró a Bella. Dicen que encontró algo en su interior. No me creo eso de que la música amanse a las fieras.

La Durmiente, fue encerrada desde pequeña en una mazmorra y luego abandonada medio muerta  en el bosque, al alcance de cualquier desaprensivo.

Malditos príncipes azules, engañabobas de mil y una no­ches, de las que se durmieron soñando sin saber el precio que habrían de pagar por un traje, un zapatito de cristal o una boda de ensueño.

Del libro “Brevedades”, Las Palmas de G.C.: NACE 2013.

425189_380113715341716_100000292712695_1412036_362649704_n

 
2 comentarios

Publicado por en noviembre 30, 2013 en Brevedades, Microrrelatos

 

Etiquetas: ,

Vivir o morir del cuento

Nos abordó cuando volvíamos del supermercado. El mismo cuento de siempre, pero con otro argumento. La semana anterior lo había jurado por la salud de sus hijos, esta vez juró por su vida: «que me caiga muerto si es mentira».

Minutos después, la ambulancia aullaba su mala suerte calle abajo.

En el suelo quedaron los céntimos que le dimos.

Sus hijos, nunca nacieron.

Del libro “Brevedades”, Las Palmas de G.C.: NACE 2013.

borracho

 
1 comentario

Publicado por en noviembre 30, 2013 en Brevedades, Microrrelatos

 

Etiquetas: , ,